08 octubre 2006

Fumar H-Mal

Tomó de su cartera de mujer un costoso encendedor.
La llama encendió el cigarrillo.
Con sus largos y delicados dedos se lo acercó a la boca.
Sus labios lo besaron con suave firmeza y aspiraron.
El humo salió como un diablo invadiendo la habitación.
Las cenizas caían libres al compás de la brisa que entraba por la ventana abierta.
El ritual del beso cargado de humo se repitió una y otra vez.
Por último, el cigarrillo, intacto, quedó apoyado sobre el cenicero de madera.
Ella había desaparecido.

Las cenizas y la cartera de mujer era lo único que quedaba en la habitación.
La venganza del cigarrillo había sido implacable.

18 comentarios:

Penélope dijo...

la posibilidad de que todo sea al revés, de que todo se dé vuelta y nos sorprenda levemente mientras nos hacemos humo. Eso sí: dejamos pistas…

kisses

Ramiro dijo...

H-mal
T-lo digo
D-verdad


Z-poniendo duro pa' los que fuman

Wolf dijo...

Muy bueno. Y con mi poca vida literaria se puede interpretar de varias maneras y seguro que no va a ser igual a lo que penso el autor.
Wolf

Gasper dijo...

Penélope:
Por alguna razón (o pasión) siempre guardamos la posiblidad de que algo o alguien nos sorprenda.
El tema es que ahora no podemos esperar fumando.

Te mando un beso en paquete de veinte


Ramiro:
Ya C sa-B. = T agra-D-zco el F-cto D tus GN-rosas y K-lidas palabras libres D humo.

Salu-2


Wolf:
Ya sabe que el que no arriesga no gana, así es que déjese llevar por la humareda y en una de esas me ayuda a saber en qué pensé cuando escribí esto.

Un abrazo...

Emmanuel dijo...

Interesante

Gasper dijo...

Agradecido

Marcelo dijo...

consumidos por el vicio
la adiccion
vivimos empecinados
obsesivos
ansiosos
posesivos
nerviosos
el sumo sacía todos estos colores con los que pintamos la careta con la que salimos a la calle

abrazo de cigarrillo de marihuana

Anónimo dijo...

mmm, la verdad las personas que fuman siempre me han parecido interesantes, observo sus manos, como besan el cigarro y en un suspiro dejan ir el humo..
el humo... ese es otro tema...
la venganza del cigarro, tal vez esa es la seducción de la historia, quizás es el verdadero seductor
besos para vos,

Gasper dijo...

Marcelo:
Por alguna extraña razón siempre preferí que el carnaval de la vida se realice sin máscaras de ninguna clase.
Y que el humo, en lo posible, siempre ascienda para que me deje ver lo que hay para ver y que yo quiero ver.

Un abrazo de bocanada

Gasper dijo...

Lis:
¿Los besos a los cigarrillos son amores que se van con el humo?

Pucha, entre las posturas, los movimientos, las seducciones, los suspiros y el humo como escenario, comencé a extrañar a mi antigua gitana de veinte (sí, la del vestido azul e historias compartidas varias).

Te mando un beso sin cigarro

Rodrigo Daniel dijo...

el fumar es perjudicial para la salud, ley no. 666

"para que fumar tabaco, si tenemos 2 pulmones, mejor fumar marihuana que neuronas tenemos millones"

Gasper dijo...

RD:
Yo conocí a muchos que parecían tener millones de pulmones y sólo dos neuronas.

Obviamente ya no están por acá, ni sus neuronas ni ellos.

Te mando un abrazo saludable

Anónimo dijo...

recibo el beso

la gitana

Gasper dijo...

Lis (la gitana):
Besos son sabores...
Humo son humores...

Mezclá y disfrutá
(y si podés también de mi parte)

Me alegro por el intercambio

Anónimo dijo...

Sí, señor, fumar hacel mal. Y no sólo por la nicotina.
Las mujeres, por su parte, a veces juegan a empardar ciertos vicios, nos causan los mismo efectos, los mismos trastornos.

Otra vez: fumar hace mal.

Un saludo, Señor Gasper.

Gasper dijo...

JIVA:
Las mujeres nos dejan sin aliento...
Las mujeres nos marean...
Las mujeres (a veces) se hacen humo...
Las mujeres nos pueden llegar a matar (de amor)...

Sin embargo, no lo dudo ni por un instante...

Es el mejor vicio que uno puede tener!!!
(y más si se transforma en un círculo vicioso)

Luciana dijo...

Me recordaste una tira de Mafalda, en la que se ve a su padre pitando plácidamente un cigarrillo y exhalando nubecitas de humo. La hija se acerca y mantienen el siguiente diálogo:

- ¿Qué hacés, papá?
- Fumo un cigarrillo, ¿por qué?
- No, por nada. Me pareció que era el cigarrillo el que te estaba fumando a vos, pero no me hagás caso (dice la niña saliendo de escena)

Y en el último cuadrito: el padre con arrodillado en el piso, tijera en mano, con cara de desquiciado, cortando en pedacitos todos los puchos del atado.

Besos!
Lu

Gasper dijo...

Lu:
Me acuerdo muy bien de esa tira de Mafalda. Una verdadera grande la pequeña esa y todos sus amiguitos.

Yo creo que con la prohibición del cigarrillo se terminan también muchas historias escritas alrededor del humo, pero espero que no lleguemos a tener que utilizar la tijera con todos ellos.

Te mando un beso en tira y saludos a Quino